ENSUEÑOS
Capítulo 15 : Verano.
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"Siempre en verano siento que veo más la luna. Mis ojos no se cansan de ver el cielo nocturno. Tengo recuerdos,donde siempre está para despertar la pasión e inspirarme. Sueño constantemente con aquellos que pasé esos días de verano.
Será porque las pasaba en la playa, hasta altas horas de la madrugada para consiliar mi sueño. Cantando, bebiendo, comiendo algún asado , compartiendo y riendome de sus payasadas.
Luna donde quiera que estés, gracias por brillar poder tocarte y dormir en ti."
(AMADA LUNA, FRAGMENTO POR SYLVIA CASTAÑEDA)
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-No deberías ir tras de él. No mi hermana.-Musito Ed con una voz neutra.
-Es mejor que todo concluya de este modo-Musito acomodándose ella en el asiento trasero.-Voy a dormir.
Ed se quedó sentado en el capote aguardando al resto.
-¿Que clase de amor es ese?¿Que ocurre con ambos? ¿Por qué se complican?-Susurro para sí.
Richard recorre las calles buscando alguna tienda abierta, no regreso con sus amigos. Se ocultó de ellos lo que quedó de la noche. Alina regreso tras tratar de alcanzarlo, pero el prefirió hasta apagar su móvil.
Al encontrarse frente a la galería no pudo evitar dejar de mirar una pintura en el interior. Se percató que estaba abierto e ingresó. Diviso que alguien se encargaba de acomodar algunas estatuas. El joven lo saludó y se acercó con paso calmado.
-¿En que le puedo ayudar?
-Aquel retrato de la niña y el gato...¿Cuanto cuesta?
-¿Eh? ...-El joven miró como Richard tomó en sus manos la pintura que medida unos 50x50cm de largo y ancho. Una niña de tez blanca y cabello rojizo y pecosa usaba un vestido floreado donde dormia un gatito negro.
-No tiene precio, es de mi abuela. Es el autorretrato de su mejor amiga. Es como una herencia familiar.
-¿Es realmente extraño? Creo que la conocí siendo un adolescente...
-¿Qué tontería dice señor? Sería mucho mayor que usted. Debido a que la niña lleva fallecida 56 años. Si estuviera viva, tendría al rededor de 75 años y estaría en el asilo junto a mi abuelita jugando un bingo.
-Insisto que la conocí, en mi estadía en el hospital. No puedo estar equivocado...No realmente es ella...
El joven no expresaba ninguna emoción. Ingresaron a la galería Gabriela y la pequeña Maritza.
-Pero que sorpresa que estés de pie-Musito el joven a Gabriela-Ayer te veías muy bien acompañada. Y aquel vestido resalto tu belleza.
La joven se sonrojó al ver Richard y por ser elogiada por su jefe.
La niña se dedicó a ver el retrato que aún Richard no dejaba de ver.
-¿Le puedo tomar una foto?-Pregunto Richard al joven.
-Claro -El dueño observaba a la niña que posó para que Richard fotografiara el retrato.
-Gracias pequeña.-Richard miró como el joven estaba muy nervioso al estar junto a Gabriela-¿Es tu hermana? Le pregunto a la niña.
La niña dejó el retrato en la pared.
-No, no somos nada. Vine confiada en hayar a mi familia.-Respondio sombríamente, mirando de reojo a Gabriela y su jefe- Me llamo Maritza Mendriz Aliro. Ayer me escapé para no ser adoptada por una familia del extranjero y perder mis raíces.-Mirando el retrato-Solo quería encontrar a mis tíos. Al final debo volver al orfanato. No hay nadie que cuide de mí.
-Hay una solución-Musito el dueño del local- Soy Pablo Paez. Mi abuela Amaya, puede adoptarte y así evitas irte del pueblo. Gaby me contó por la madrugada tu historia.-Sonriendo-Siento lo de tus padres. Son cosas que uno espera adulto, pero a tu edad es sorprendente lo madura y valiente que luces. ¿Te parece bien pequeña? Mi abuela te ayudaría a buscar a tus tíos.
-Y mi tío que es de investigaciones-Interrumpio Gabriela.-Debo llamarlo para que te saque de la lista de extraviados.
-Gaby, acompáñame a buscar los números de contacto del abogado y del orfanato de la pequeña.- Comento Pablo.
Ambos se dirigieron a la trastienda. Richard observó a la pequeña que se apoyó a la pared.
-¿Ya nos conocimos nos es así?-Pregunto Richard a la niña.-En el hospital, tu te recuperaba de una amigdalitis y yo del atropello.
-Si jugamos damas chinas, porque soy pésima en el ajedrez.-Respondio la niña aliviada.
-¿Eres la niña del retrato? ¿Cómo es posible?
-No lo sé, solo siento que debía regresar a este lugar y verlo por última vez. No se que juego juegan los angeles de la muerte, me pregunte toda la noche ¿Por que me dejaron mis memorias?
- ¿Que memorias?...
-Richard ese sueño que tuviste el del anillo. ¿Recuerdas que me lo comentaste?
-Si, es que acaso ¿Soy una reencarnación de algún pariente tuyo?
-No. Pero estuviste al filo de la muerte. Por ello, recuerdas que nos cruzamos en la sección de espera de los espíritus.Tu serías vital para otra alma.-Respondio Maritza.
-Solo por eso estoy vivo.
-Solo porque había una mujer que se dejó influenciar por un mal amor. Quiero decir, quedaste a causa de un lio amoroso. -Musito ella viendo si se asomaban la pareja.-Pero veo que él tiene una buena vida, donde se ha vuelto a enamorar. Donde no me recuerda. No me extraña.
Un amargo sabor recorrió sus labios.
-Se que se siente descubrir que ya es hora de partir.-Comento Richard.
-Estas equivocado-Musito la niña-Recuerdas decir lo que tu corazón oculta. Expresate como lo desees.
-Me gustaría decir comprendo lo que me dices. Pero no se mucho ahora.
La niña tomó la mano de él.
-Es hora de saber lo que no recuerdas. Lo que la neblina de la anestesia te quitó.
Ambos se vieron, ella más adulta vestida con un vestido celeste y con un chal que cubría sus hombros desnudos. Era una dama de honor. Una celebración de novios donde se divisaba a Richard sentado junto a un niño en el coche plomo. Una niña le pasaba el cascabel al bebé. La niña, vestida con un vestido amarillo corrio a tomar asiento en otra mesa junto a su padre Alonso, su antiguo jefe. Quien tomaba la mano de su esposa que era Sylvia. Que decidió acomodar el moño del vestido de la niña. Una adolescente saluda con un beso a la familia se sienta junto a Sylvia.
-Hermanita lograste llegar-Comento la niña a la adolescente.
-No iba dejarte aburrir en este matrimonio.
Gabriela y Pablo estabas ante el altar junto a un sacerdote católico.
Todos estaban felices. Entre las damas estaban Nina y Alina tomadas de la mano. Mientras Ed se acomodaba en su mesa la corbata, sonreia apático a su amigo. Maritza lo miraba del altar, sonreía y le susurraba.
-No descuides a nuestro hijo.
-Estas hermosa.-Respondia él.
Richard miraba el coche, el bebé sonreía como su madre.
El reflejo de un anillo le llamó la atención, provenía de los rayos del sol del atardecer de un verano en los anillos de Alonso y Sylvia.
Ed se incorporaba para saludar y divisar al bebé en el coche.
-Me alegra que encontraras el amor de nuevo. Espero ser como tú, en algunos años.-Divisando a los novios-Debo irme, para no hacer alguna estupidez.
Maritza y Richard abandonan aquella ceremonia solo para aparecer ante el salón de la galería.
-Es hora de tomar nuevos rumbos.
-Me alegra no dejarme llevar por mis impulsos.-Respondio Richard.
Los amigos abandonaron el pueblo, con la promesa de volver.
Sylvia informó a sus amigos que entraría a pabellón en cuanto llegue a la ciudad. Un tumor del tamaño de un huevo de codorniz estaba alojado en su hemisferio izquierdo de su cerebro. Temia por su vida y que no lograría sobrevivir a la cirugía.
Tiempo después, Sylvia salía del hospital acompañada por sus amigos. Alina y Nina le confesaban que habían enviado sus escritos a un concurso literario y había obtenido la posibilidad de producir en masa algunos de sus escritos.
Editorial "Rosas y Espinas", se ofrecía para guiarla y obtenerla como escritora exclusiva.
Tras su recuperación realizó mucha edición a sus escritos y publicó su libro "Mi bolso de verano". Un libro donde hablaba de la relación entre un chico gay y un hetero que no quería salir del clóset. Tomo su desgracia como una inspiración y logro ganar ganancias. Una catarsis que al publicarlo, se sintió más liberada y logró al fin mirar feliz, lo que una vez fue llanto ahora era pura felicidad.
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"Siempre en verano siento que veo más la luna. Mis ojos no se cansan de ver el cielo nocturno. Tengo recuerdos,donde siempre está para despertar la pasión e inspirarme. Sueño constantemente con aquellos que pasé esos días de verano.
Será porque las pasaba en la playa, hasta altas horas de la madrugada para consiliar mi sueño. Cantando, bebiendo, comiendo algún asado , compartiendo y riendome de sus payasadas.
Luna donde quiera que estés, gracias por brillar poder tocarte y dormir en ti."
(AMADA LUNA, FRAGMENTO POR SYLVIA CASTAÑEDA)
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-No deberías ir tras de él. No mi hermana.-Musito Ed con una voz neutra.
-Es mejor que todo concluya de este modo-Musito acomodándose ella en el asiento trasero.-Voy a dormir.
Ed se quedó sentado en el capote aguardando al resto.
-¿Que clase de amor es ese?¿Que ocurre con ambos? ¿Por qué se complican?-Susurro para sí.
Richard recorre las calles buscando alguna tienda abierta, no regreso con sus amigos. Se ocultó de ellos lo que quedó de la noche. Alina regreso tras tratar de alcanzarlo, pero el prefirió hasta apagar su móvil.
Al encontrarse frente a la galería no pudo evitar dejar de mirar una pintura en el interior. Se percató que estaba abierto e ingresó. Diviso que alguien se encargaba de acomodar algunas estatuas. El joven lo saludó y se acercó con paso calmado.
-¿En que le puedo ayudar?
-Aquel retrato de la niña y el gato...¿Cuanto cuesta?
-¿Eh? ...-El joven miró como Richard tomó en sus manos la pintura que medida unos 50x50cm de largo y ancho. Una niña de tez blanca y cabello rojizo y pecosa usaba un vestido floreado donde dormia un gatito negro.
-No tiene precio, es de mi abuela. Es el autorretrato de su mejor amiga. Es como una herencia familiar.
-¿Es realmente extraño? Creo que la conocí siendo un adolescente...
-¿Qué tontería dice señor? Sería mucho mayor que usted. Debido a que la niña lleva fallecida 56 años. Si estuviera viva, tendría al rededor de 75 años y estaría en el asilo junto a mi abuelita jugando un bingo.
-Insisto que la conocí, en mi estadía en el hospital. No puedo estar equivocado...No realmente es ella...
El joven no expresaba ninguna emoción. Ingresaron a la galería Gabriela y la pequeña Maritza.
-Pero que sorpresa que estés de pie-Musito el joven a Gabriela-Ayer te veías muy bien acompañada. Y aquel vestido resalto tu belleza.
La joven se sonrojó al ver Richard y por ser elogiada por su jefe.
La niña se dedicó a ver el retrato que aún Richard no dejaba de ver.
-¿Le puedo tomar una foto?-Pregunto Richard al joven.
-Claro -El dueño observaba a la niña que posó para que Richard fotografiara el retrato.
-Gracias pequeña.-Richard miró como el joven estaba muy nervioso al estar junto a Gabriela-¿Es tu hermana? Le pregunto a la niña.
La niña dejó el retrato en la pared.
-No, no somos nada. Vine confiada en hayar a mi familia.-Respondio sombríamente, mirando de reojo a Gabriela y su jefe- Me llamo Maritza Mendriz Aliro. Ayer me escapé para no ser adoptada por una familia del extranjero y perder mis raíces.-Mirando el retrato-Solo quería encontrar a mis tíos. Al final debo volver al orfanato. No hay nadie que cuide de mí.
-Hay una solución-Musito el dueño del local- Soy Pablo Paez. Mi abuela Amaya, puede adoptarte y así evitas irte del pueblo. Gaby me contó por la madrugada tu historia.-Sonriendo-Siento lo de tus padres. Son cosas que uno espera adulto, pero a tu edad es sorprendente lo madura y valiente que luces. ¿Te parece bien pequeña? Mi abuela te ayudaría a buscar a tus tíos.
-Y mi tío que es de investigaciones-Interrumpio Gabriela.-Debo llamarlo para que te saque de la lista de extraviados.
-Gaby, acompáñame a buscar los números de contacto del abogado y del orfanato de la pequeña.- Comento Pablo.
Ambos se dirigieron a la trastienda. Richard observó a la pequeña que se apoyó a la pared.
-¿Ya nos conocimos nos es así?-Pregunto Richard a la niña.-En el hospital, tu te recuperaba de una amigdalitis y yo del atropello.
-Si jugamos damas chinas, porque soy pésima en el ajedrez.-Respondio la niña aliviada.
-¿Eres la niña del retrato? ¿Cómo es posible?
-No lo sé, solo siento que debía regresar a este lugar y verlo por última vez. No se que juego juegan los angeles de la muerte, me pregunte toda la noche ¿Por que me dejaron mis memorias?
- ¿Que memorias?...
-Richard ese sueño que tuviste el del anillo. ¿Recuerdas que me lo comentaste?
-Si, es que acaso ¿Soy una reencarnación de algún pariente tuyo?
-No. Pero estuviste al filo de la muerte. Por ello, recuerdas que nos cruzamos en la sección de espera de los espíritus.Tu serías vital para otra alma.-Respondio Maritza.
-Solo por eso estoy vivo.
-Solo porque había una mujer que se dejó influenciar por un mal amor. Quiero decir, quedaste a causa de un lio amoroso. -Musito ella viendo si se asomaban la pareja.-Pero veo que él tiene una buena vida, donde se ha vuelto a enamorar. Donde no me recuerda. No me extraña.
Un amargo sabor recorrió sus labios.
-Se que se siente descubrir que ya es hora de partir.-Comento Richard.
-Estas equivocado-Musito la niña-Recuerdas decir lo que tu corazón oculta. Expresate como lo desees.
-Me gustaría decir comprendo lo que me dices. Pero no se mucho ahora.
La niña tomó la mano de él.
-Es hora de saber lo que no recuerdas. Lo que la neblina de la anestesia te quitó.
Ambos se vieron, ella más adulta vestida con un vestido celeste y con un chal que cubría sus hombros desnudos. Era una dama de honor. Una celebración de novios donde se divisaba a Richard sentado junto a un niño en el coche plomo. Una niña le pasaba el cascabel al bebé. La niña, vestida con un vestido amarillo corrio a tomar asiento en otra mesa junto a su padre Alonso, su antiguo jefe. Quien tomaba la mano de su esposa que era Sylvia. Que decidió acomodar el moño del vestido de la niña. Una adolescente saluda con un beso a la familia se sienta junto a Sylvia.
-Hermanita lograste llegar-Comento la niña a la adolescente.
-No iba dejarte aburrir en este matrimonio.
Gabriela y Pablo estabas ante el altar junto a un sacerdote católico.
Todos estaban felices. Entre las damas estaban Nina y Alina tomadas de la mano. Mientras Ed se acomodaba en su mesa la corbata, sonreia apático a su amigo. Maritza lo miraba del altar, sonreía y le susurraba.
-No descuides a nuestro hijo.
-Estas hermosa.-Respondia él.
Richard miraba el coche, el bebé sonreía como su madre.
El reflejo de un anillo le llamó la atención, provenía de los rayos del sol del atardecer de un verano en los anillos de Alonso y Sylvia.
Ed se incorporaba para saludar y divisar al bebé en el coche.
-Me alegra que encontraras el amor de nuevo. Espero ser como tú, en algunos años.-Divisando a los novios-Debo irme, para no hacer alguna estupidez.
Maritza y Richard abandonan aquella ceremonia solo para aparecer ante el salón de la galería.
-Es hora de tomar nuevos rumbos.
-Me alegra no dejarme llevar por mis impulsos.-Respondio Richard.
Los amigos abandonaron el pueblo, con la promesa de volver.
Sylvia informó a sus amigos que entraría a pabellón en cuanto llegue a la ciudad. Un tumor del tamaño de un huevo de codorniz estaba alojado en su hemisferio izquierdo de su cerebro. Temia por su vida y que no lograría sobrevivir a la cirugía.
Tiempo después, Sylvia salía del hospital acompañada por sus amigos. Alina y Nina le confesaban que habían enviado sus escritos a un concurso literario y había obtenido la posibilidad de producir en masa algunos de sus escritos.
Editorial "Rosas y Espinas", se ofrecía para guiarla y obtenerla como escritora exclusiva.
Tras su recuperación realizó mucha edición a sus escritos y publicó su libro "Mi bolso de verano". Un libro donde hablaba de la relación entre un chico gay y un hetero que no quería salir del clóset. Tomo su desgracia como una inspiración y logro ganar ganancias. Una catarsis que al publicarlo, se sintió más liberada y logró al fin mirar feliz, lo que una vez fue llanto ahora era pura felicidad.



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