Capítulo 1: La Nueva Generación de la Cofradía.




Palabras de la Autora.

Siempre he escrito cuentos y relatos muy largos y muy infantiles, pero tras los años de madurez y conocimiento, dan la fuerza para que pueda dar a conocer mi más anhelado Sueño. Mucho de lo que leerás es una mezcla de todo lo que no he publicado y he guardado en mi mente por suerte no he perdido mis apuntes y mi deseo de soñar.
Creo que desde niña, mi mente ha divagado en esto, por ello en cuanto tuve oportunidad, tiempo y ánimo, plasme en cuadernos y hojas viejas que encontraba llenándolos de mis magníficos y alocadas ideas, escribí con lápiz de carbón o del más económico. Muchas veces utilice lapiceras de variados colores mis dedos siempre se manchaban. Agradezco a la tecnología me hizo mas fácil y mis enemigos son el cansancio o uno que otro virus computacional.
Un especial agradecimiento a mi amiga de la infancia Danielle, quien estuvo presente en mi vida y que siempre me dejo volar por el cielo azul y nunca tuve un vuelo perfecto y nunca se jacto de mis sueños imposibles. Es más si ella, hubiese decido un Título Universitario, se hubiera graduado de Psicóloga, porque siempre parecía que visitaba su casa era para analizar mis pros y contras.
Gracias.

Ahora si dale un vistazo a esto.
A leer se ha dicho.
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Capitulo 1: La nueva generación de la Cofradía.

Los primeros rayos del sol iluminan la ciudad de Naren, el comienzo de un nuevo día da paso a que el bullicio sea más constante; toda la población comienza su rutinaria vida.
Bajo las faldas de los cerros, una casa se destacaba por su estilo colonial y a la vez estilo postmoderna de los años 90, con grandes pilares en su portón y rodeada por la fuerte protección de rejas de acero reforzado y que dejaban ver el antejardín, fue construida con ladrillos, de cinco pisos y que en su patio trasero donde se construyo una piscina y un pequeño gimnasio perteneciente a la familia Mistral. Ahora la habitaba su último descendiente directo Benjamín, quien se encontraba a cargo de los hijos adoptivos de su fallecido hermano Gabriel, llamados Ken y Magaly Folter y sus discípulas las hermanas Brenda y Margarita Yashin Datmago, ayudado por la dulce nana señora Clarabella. Benjamín de 20 años no regresaba de su “trabajo” de guardia, Brenda y Ken quienes tenían la misma edad de 15 años se encontraban en un viaje de estudio. La señora Clarabella de 50 años de contextura robusta y cabello canoso pero de rostro jovial y calido, era una persona cariñosa y gentil que enseñaba las labores y deberes que implica llevar una casa a las mas jóvenes que eran Magaly de 12 años que llevaba su vestido de verano floreado, su cabello castaño claro suelto hasta los hombros, en su rostro de tez blanca sus cejas delgadas y debajo de ellas unos ojos grandes y de pupilas de color café claro brillaban extrañamente, luego su nariz pequeña y recta con pecas, sus labios eran delgados y rosados, su contextura era delgada y frágil, de estatura mediana 1.48 cm., siempre tararea feliz cuando la nana la felicita. La joven se demostraba alegre, amable, simpática e inocente como todo niño amado de su edad. La otra muchacha era Margarita, ella en cambio prefería ordenar el comedor para el desayuno, era un gran desastre en prepara algo “apetitoso”, aunque le llevaba un año mas, era reservada, soberbia cuando se lo proponía, obstinada y algo rebelde ante su tutor Benjamín, solo obedecía a la nana sin objeciones ni mal gusto en su rostro, físicamente era distinta; su cabello era de color negro azabache, ondulado y le llegaba a la cintura, su tez era trigueña con cejas gruesas, sus ojos pequeños con pupilas negras, su nariz era muy similar a la de Magaly , solo que sin pecas, tenia un lunar en su labio superior, los cuales eran gruesos y rojos, su contextura era la de una atleta, se veía su rigidez en las extremidades que estaba mejor preparada para una maratón o para defenderse de asaltantes como lo comprobó meses atrás, su estatura era de 1.58, su vestimenta eran unos jeans negros gastados y una polera celeste con la insignia del colegio Saint Clarens.
Magaly y la señora Clarabella llevaron una la bandeja llena de pequeños panqueques y un plato de huevos revueltos al comedor, antes de regresar a la cocina la señora Clarabella revisa los bolsillos de su delantal para entregar la correspondencia, la que recibe Margarita, la cual leen mientras desayunan.
- ¿No hay ninguna de Brenda? - susurra Margarita.
- ¿Y qué me dices de Ken? Él no falla en enviarme una postal - muy ansiosa Magaly la interrumpe.
- Ah si, toma Magaly hay una - responde algo preocupada.
- ¿Te lo dije o no? - muy feliz.
- Si, es genial - comenta algo despreocupada mientras leía una carta que venia en un sobre con logotipo extraño y llamativo - hay otra para ti - entregándole otro sobre similar a su amiga.
- ¿Qué dice la tuya? - se asoma para hojear tras sus hombros.

En el otro lado de la ciudad, entre las campiñas, unos jóvenes jugueteaban entre los viñedos de la familia, éstos eran los terrenos de la Familia Ansay Alay, quienes se hicieron famosos recientemente por haber ganado un concurso Agropecuario, que le otorgo el Gobierno, para el beneficio de la producción sin tanto productos peligrosos.
Se habían reunido en aquel lugar todos a celebrar el hecho, los periodistas y asistentes de la Municipalidad de Naren. Pero los menos interesados en el hecho eran los mellizos Ansay, Ezra y Jeimy, quienes habían recibido una carta muy particular. Tenían 15 años, cursando tercero medio y asistían al Colegio Conde Blackbyrd, eran muy buenos estudiantes y también buenos deportista, él prefería el atletismo y ella el voleibol. Nacieron en año bisiesto, un 29 de febrero aparece en los calendarios cada cuatro años.
Ella era una joven de cabello rosado largo hasta la cintura, de bonita postura y bonito rostro, llevaba una camisa a cuadros, un jeans café y botas montañesas de ojos pardos y de tez blanca. Él de cabello oscuro corto, vestía su ropa deportiva un buzo y zapatillas.
Sus ojos eran de color grises y su piel era de color marfil. Ambos median 1,68 de altura.
-Crees que sea una broma-Comento Ezra en tono incrédulo.
-Habrá que ir, para comprobarlo-Respondió su hermana sentándose en la hierba.- ¿Crees que sea un internado?-Su hermano la imita, observando nuevamente la carta.
-Dudo que los papás nos enviaran a uno.-Comento éste.
-Bueno, tu los oíste es la primera vez que ven en su vida, que existan personas con tales capacidades.
-Nunca creí que ser rechazado por obtener un don. Y menos por mis padres
-Quizás nunca debimos hablarlo.-Comento observando el cielo-Pero si es el caso extrañare pasar las tardes, esta paz. Observar el cielo estrellado. Sin poder ver estos viñedos, a nuestra familia…
-…Y Andrew no es así…-Comento mordazmente.
-Es tan evidente mi corazón.
-Hermanita, debes hablarle. Puede que sea la última vez que se vean.
-No, no que vergüenza. Además no creo que le gusten estos dones.
Ezra no pudo evitar reírse, pero se entristeció, llevaban un año evitando ser descubiertos sobre sus extraordinarios dones. El podía convocar una gran llamarada entre sus manos, asimismo de expulsarla y controlarla; otro don que se percato que adquiría era sentir la presencia de fantasma o preveer accidentes que almas en penas provocaban.
Su hermana en cambio, podía hacer que la tierra infértil diera frutos. Compartía la habilidad de ver fantasmas, pero además podía ver el aura de las personas.
-He leído un libro, que habla de niños Índigos, niños que tras nacer tenían habilidades tan extraordinarias como las nuestras. Entonces se hicieron estos estudios, y se les llama “niños índigos”, porque como se describieron al conocerse, la energía que ellos emitían era de ese color. Algunos de los hombres que tienen poder en el gobierno, actualmente, fueron parte del grupo de Investigación o son familiares de uno.-Cometo Ezra.-Indague que también los que fueron estudiados tienen cargos menores, pero tienen poder Judicial.
- Crees que ese libro sea una conspiración.-Musito Jeimy- Que en verdad, somos parte de una treta del gobierno, que experimentaron con los genes de nuestra familia.
-Puede que si, pero, esta comprobado, que ciertas personas tienen la posible de encontrarse en varios planos astrales.
-Vaya estas leyendo mucho.-Recostándose en el pasto-Creo que comenzare a informarme del tema.
-Iremos-Replico levantándose-Sino perfeccionan nuestros dones, escaparemos y buscaremos nuestro rumbo. ¿Comprendes?
-Es la primera vez que te veo tan decidido-Comento Jeimy feliz-Bien si, no aprendo nada en la primera clase, me enfrentaré a la familia y le diré a Andrew ¿qué tiene de malo que me guste un Ingeniero Agrónomo?
-Bueno como 8 años más.-Bromeo Ezra.-Pero el rumbo al que me refería era utilizar mis dones, como lo estoy asiendo ahora, ayudare a todo el que pueda.
-Y yo te apoyaré, siempre y cuando me den las fuerzas.

En el estacionamiento de trenes de Amaltea una ciudad vecina a Naren, que se encontraba 16 kilómetros, unas 8 horas de distancias. Un joven de cabello blanco, ojos de dos colores azul y celeste, vestido con un uniforme azul, usando unas botas militares y una chaqueta negra sentado en un baúl de madera de caoba y una maleta gigante con ruedas se encontraba instalado en el último vagón, mientras el conductor y su auxiliar, cansados de intentar convencer al joven de ingresar al interior del tren, comenzaron el recorrido con destino a Naren. Aquel joven de acento extranjero sonría ampliamente a todo pasajero que salía a curiosear. El se entretenía observando el cielo, era el medio día. Revisando su chaqueta encontró un sobre, sacando una carta, se dedico a leerla. Es así, como con una pequeña brisa la carta se suelta de sus manos. Elevándose por los aires, el joven hizo de todo para detener el vuelo, en vano.
Mientras el tren avanzaba por los rieles que cruzaban un gran risco que concluía con un gran río.

En suroeste de la ciudad de Naren, una joven de unos 16 años, de cabello castaño largo, de un 1,65 de altura, vestía un vestido naranja, aseaba su casa. De rostro pálido, sus ojos de color azules brillaban ante la luz o simplemente cambiaban la tonalidad a un verde agua. Su piel era de color mixto. Casi siempre pasaba sola en su hogar, sus padres llevaban tres años fallecidos y aunque recientemente había perdido a su abuelo. No se veía tan triste. Puesto ellos la acompañaban en espíritu. Era lo bueno de tener dones, como la del “tercer ojo”, como su abuelo le comentaba.
Esta joven era Rita Schneider, asistía en el Colegio Conde Blackbird, tercer año medio. Era una chica promedio, no participa mucho en las actividades de academia. Le fascina andar en bicicleta. Ella nació en la noche más extraña, ya que se presencio una lluvia de estrellas fugaces y era equinoccio del otoño en la ciudad de Amaltea.
Había recibido la correspondencia de sus tíos de Aura, quienes vendrían a visitarla y la de una organización de Magos. Los espíritus estaban complacidos al comprender que era el día que esperaban, puesto sólo hacia partirían hacia la luz. Tras aguardar a que ella concluyera el aseo y tomara asiento en el gran sillón, los espíritus le dieron a conocer sus pensamientos.
-Ya no es necesaria nuestra presencia- Musito el anciano.-Hijos hay que proseguir el proceso.
-Esto quiere decir Rita, que no seguiremos en este plano.-Musito su madre.
-Ellos te ayudaran a seguir en el proceso de ser una gran hechicera.-Concluyo su padre.
-Además que el abuelo escogió a un gran Protector.-Musito la madre- El nunca se equivoca, en ese aspecto.
-Sobre ese tema quería que me lo aclaran, es necesario, todo ese papaleo.-Replico la joven.
-Nietecita, no te preocupes por los asuntos monetarios, para eso esta el abogado. De todo lo relacionado al mundo Mágico, se encargará la Cofradía y del plano amoroso mmm…jijiji-En tono picarón- El protector te ayudará a encontrar a tu alma gemela.
-Es tan raro, la forma de razonar del abuelo.
-Hija, solo preocúpate de ser feliz. Y solo así obtendrás el conocimiento requerido para seguir como la gran hechicera en la que te convertirás.
-No estoy tan segura de ello, pero tratare de cumplir sus expectativas.
-Mi niña me hubiese gustado aconsejarte en el aspecto amoroso, pero, bueno ellos me convencieron que es mejor así.-Mirando a su hija- Recuerda siempre recurre a mis diarios de vida, cuando el Protector no pueda resolver las dudas.
-Insistiré es tan raro, recurrir a un extraño. ¿No pueden continuar en este plano?
-No.
El timbre sonó.
-Son los tíos.-Recordando, la puntualidad de sus pariente- Dudo que ellos, puedan entender su drástica decisión.- Mirando a su abuelo. El reloj marcaba las tres de la tarde.-Y menos que escogieran a ese joven.
Los espíritus besaron la frente de la joven y salieron de la sala por la ventana. De soslayo la miro su padre.
-Ahora comprendo a tu mamá, las despedidas son tan difíciles.

A las 20:15 hrs. En la Casa de Mistral, Margarita guarda un libro de bolsillo en sus jeans gastados. Magaly se encontraba en el cuarto de Benjamín quien se había quedado dormido a segundos de salir y aunque ella hiciera ruido no despertaba, cansada toma asiento al pie de la cama. Usaba un bello vestido color blanco de seda con una pañoleta de lino también blanca, la nana ingresa al cuarto con el teléfono en la mano, felicita a la joven por su vestido. Ésta última insiste en despertar al joven.
- Muchacho, despierte, joven despierte.- Mirando el reloj- Se hace tarde…y mas encima tiene a un impertinente al teléfono. -
- Sorry… I’m so far away (Lo siento… estoy tan lejos) - escuchaba tras el auricular.
- Niño despierte, lo llaman… -
- No mamá no es el día…- Mistral se incorporaba con lentitud.- ¿qué dices nana? -
- ¡Que atienda el teléfono rápido!-Replico molesta Margarita.
- ¿Alo? What? Hi. Era de esperarse. Only you can think you see the last train andelok (¿Alo? ¿Qué? Hola. Solo a ti se te ocurre observar del último andel del tren). En todo divertido.
-¿Quiere dejar de hablar con su novia, y apresurarse? - Margarita comento al ingresar.
Mistral le dirige una mirada asesina tras oírla, cuando por fin concluyo de cortar el teléfono, tomo una chaqueta y se coloco a la rápida sus zapatos.
- Las dejare en el Paradero, son bastante grandes para ir al encuentro – dijo buscando las llaves en el velador. Luego se encamina en el pasillo seguido por las mujeres.
- Es más importante su cita, que nuestro encuentro.- Comento Margarita siguiendo sus movimientos.
-Sí, volveré muy tarde, así, -mirando a su nana- por favor prepara el cuarto de visitas. -Despidiéndose de la mujer con un beso en la mejilla.- Rápido suban que se hace tarde.
Minutos mas tarde en el vehiculo.
- ¿Y quién es la visita? -Consulto anonada Magaly.
- Más encima traerá a su novia a la casa… ¿que se cree…? -Recrimino Margarita.
- El dueño, y puedo invitar a quien se me de la gana. ¿No es así Magaly? -La pequeña sonrío.

Al descender del vehículo, se detuvo en seco, y detuvo de un brazo a la joven.
-Te responsabilizare de lo que ocurra con Magaly sino llega a salvo a dar las pruebas…
- No se preocupe, ella es como una hermana. –Replico Margarita zafándose con rudeza de la mano opresora.
El joven vuelve a su vehiculo y se aleja. La joven da un largo suspiro, para luego decir "idiota".
Mira a su compañera de arriba a bajo. Su vestido de seda blanco y pañuelo de lino.
- ¿Por qué viniste en esa facha? La carta no decía si esto era un cóctel. -
- ...Pero nadie dice que no habrá uno... Quizás tras terminar las pruebas, te imaginas si sales como la mejor de la Generación o la mejor vestida en mi caso...
-No creo que los hechiceros realicen cosas de humanos...Es difícil con la vida dura que llevamos tener esos gustos. -
Tras tomar el autobús que se demoro media hora en llegar al lugar del encuentro. Que era el bosque Librys, no se veía ninguna alma pero ese era el lugar. Observaron el lugar, el cielo brillaba con la luna y las estrellas, mientras el sendero de ingreso estaba oscuro por culpa de los inmensos árboles.
Escucharon el agitado correr desde enfrente de la calle. Al girarse mutuamente, se encontraron con dos figuras altas. Dos jóvenes de aspecto gentil pero distintos entre si.
Uno era alto y tenia ojos grises y cabello ceniza, media un metro setenta.
El otro era de ojos y cabellos naranjas. Él venia demasiado abrigado para la época, traía un abrigo blanco largo.
Margarita miro a su amiga y luego a el. Con ironía rió.
- Hi (Hola)- Pronunciaron ambos jóvenes.
- Hello (Hola)- Respondió feliz Magaly, ya que Margarita estaba demasiado silenciosa.
- Who are your names? (¿Cuales son sus nombres?) - Pregunto el de joven de ojos grises.
- We are; Magaly Folter and Margarita Yashin Datmago... and your names? (Nosotras somos Magaly F. y Margarita Y. D…. ¿y sus nombres?) -
-We are, Cosmo Ritz and Edrian Hagermaster.... (Nosotros somos Cosmo R. y Edrian H.)
Margarita aun guardaba silencio, aun molesta por la aparición de los jóvenes.
En esos instante Edrian, Cosmo y Margarita giran en sus talones para dirigir su mirada hacia unos arbustos, el sonido de una rama quebrándose hizo que los dos varones sin pensarlos se apresuraron a proteger a las niñas que quedaron protegidas por una barrera creada por Edrian, mientras ellos se lanzaron hacia los arbusto en busca del causante.
-Maggi esa presencia me era conocida…-Pronuncio Magaly muy pensativa-No, ¿la reconociste?
-…mmm…Quisiera decirte que si, quizás la recordare mas tarde.
Los dos varones regresaban con pequeñas ramas en sus cabellos y la ropa rasgada, por los espinos de un rosal, caminaron algo apenados. Edrian agito una mano y la barrera desapareció.
-Gracias por la barrera.-Musito encantada Magaly
-Si, gracias por nada, ya que también poseo esa habilidad, no era necesario, su preocupación. –Interrumpió Margarita.
-Siento haber actuado sin pensar-Replico Edrian, acomodando su cabello hacia atrás -Pero me hubiese sentido muy mal, si algo les hubiese paso a dos niñas tan encantadoras…
-¡¡Que lindos!!- Comento Magaly.
-Quieren parar de hacerse los lindos-Susurro Margarita-No somos cabezas huecas.-Murmuro.
-Maggi, no seas tan ruda- Se acerco a su oído.-Hay que ser amables, son desconocidos muy agradables…Imagínate que sean profesores, encubiertos...-
-Perdón… no entiendo…-Comento Edrian- ¿Pueden modular un poco mejor?
-No importa gracias.-Sonriente Intervino Magali-¿y Uds. también vienen para dar la gran prueba que nos harán?
- Si - Cosmo aun observando el lugar en busca de algo invisible-Pero pueden decirme ¿que aguardan aquí?
-Es cierto-Exclamo Edrian-Ustedes conocen este bosque ¿no es así? Por que no nos muestran el camino…Como ven somos… somos nuevos.
-¿De donde son?-Interrumpió Margarita
-Venimos de Rusia.-
-Por suerte no son profesores…-Susurro aliviada Margarita.
-Bueno les molestaría enseñarnos el camino.-Comento Cosmo.
A lo lejos los alumbro las luces de un auto que venia a toda velocidad. Les hizo cambio de luces.
-¡¡Rayos!!¡¡¡Qué se olvido decirnos al idiota!!!-
El auto carmesí se detuvo enfrente de ellos. De este se bajo con prisa un joven de cabello blanco y ojos negros era tan alto como los dos jóvenes que escoltaban a las niñas. Mientras él corría Ben bajaba del auto con lentitud.
-Disculpen ¿¿ aun no empieza la selección??-
-¿Selección? ¿A que te refieres?-Preguntaron los otros.
-¿Quién es? ¿Un amigo suyo? –Preguntaron los chicos rusos a Magali y Margarita.
- No lo conocemos…-Respondieron muy sorprendidas.
-¿Esta todo bien?-Pregunto secamente Ben-¿Y quiénes son sus nuevos amigos?-Mirando con gentileza a Magali.
-¿Y este era su cita?- Contra pregunto Margarita evadiendo no reír.
-¿Como?-
-Así que ellas son las chicas…-Muy entusiasta saludo a cada una con un beso en la mejilla. Pero Margarita con una llave de defensa personal, tomando el brazo izquierdo y girando sobre si lo hace dar un voltereta y aun torciéndole el brazo al joven, evito el saludo- Tranquila soy un amigo, Me llamo Patrick Goldfinder, es un verdadero gusto conocerlas-Evitando emitir sonidos de dolor -¿Puedes soltar mi brazo? Creo lo necesitare para escribir.
-Si tu evitas el ser tan entusiasta con mi persona ¿si?-Con ironía.
Los jóvenes rusos admiraban la escena sin emitir risas.
-Claro… Pero si solo es un saludo…no te lastimaría…
-Bien ya conociste a Margarita Yashin Datmago, la ruda…-Replico Ben-Magaly te encargo a Patrick es nuevo en la ciudad…
-¿Así? Mish otro más-Susurro Margarita.-Por lo menos sabe que conmigo no va el ser gentil.
-Hola muchachos… mmm de ustedes no se me hablado…-
-Es porque al igual que tú son nuevos-Comento Magaly. Mientras estrechaban las manos
Entonces Margarita, empieza a encaminarse por el sendero. Miro de reojo a los demás y dirigió una mirada a los primeros jóvenes.
-Hey ustedes, no querían guía, ya la tienen. Vengan.
Mientras Ben se retiraba en silencio a su auto, ya se habían encaminado Edrian y Cosmo.
-Bien, siempre es así de difícil al principio...-Le comento Magaly a Patrick
-Ya… veo…
-¡Ah! pero ya recordé…aun no llega su pedido…
-¿Que pedido?-
-Un manga…cómics japonés, creo que así se llama…-
-Así que ella también lee mangas...-.
-¡¡¡PUEDEN EMPEZAR A CAMINAR!!!-
Caminaron por el sendero de los rosales, hasta presenciar una enorme estatua de un cíclope. Le incomodo el ver que la estatua los miraba y comenzaba a moverse.
-Buenas noches jóvenes novatos.-Vocifero ronco el Cíclope-Otro grupo de caballeros y damiselas.
-Buenas noches, pero el término damiselas actualícela ¿quiere? –Musito Margarita.
-Otra vez la arrogancia en persona.-Replico el cíclope, mirándola directamente- Nombre Margarita Yashin Datmago, trece años y contando. –Luego desviando su mirada a la pequeña-Nombre Magaly Folter Mistral, doce años y medio.-Prosiguió con Cosmo y Edrian -Nombre Prieto Mantenguer Viscolo, 17 años y Alexander Master Compall, 16 años, ambos bajo protección de testigos.-Se demoro en mirar a Patrick- Patrick Goldfinder Whister, 16 años. Protegidos de Mistral, respondan la siguiente pregunta.-Meditando - ¿Cómo pueden devolver una gota de lluvia a las nubes?
Pese a las miradas extrañas respondieron.
-El agua se evapora por lo cual no necesitaría de nuestra ayuda. Es a través de la condensación.- Repuso Goldfinder.-que le da la forma gaseosa a la gota y llega hasta la nube.
-Pero no puede ser tan fácil la respuesta.-Lo espeto Margarita.-Señor Cíclope, es posible ¿que este bien esa respuesta?
-¿Tienes otra respuesta?
-En este momento no se me ocurre otra, pero estamos para pasar pruebas para ser hechiceros, por eso me ataque la duda.
-Bueno esta bien que dudes, pero la vida te tiene más de una sorpresa ¿y tu pequeña Magaly?
-Yo iba a responder recogerla y echarla a un río, lago o mar. –Repuso la pequeña.-Pero me doy cuenta que Patrick tiene razón al final, el lo dijo como el profesor de Ciencias Naturales me lo explico alguna vez.
- Bien, los tres pueden continuar hacia el Umbral.- Mirando a Margarita- No necesariamente el poder es requerido para superar las etapas para convertirse en un hechicero, estuvo bien plantear tus dudas. Te sentiste bien el comentarla, ¿no es así?
-Bueno si.-Respondió esta.
Aguardaron a los jóvenes rusos.
-Bueno señores Hagermaster y Ritz, respondan el enigma de mi amiga esfinge me dijo:
“Es una cadena que es invisible a los ojos pero fuerte para impedir la separación. Esta hecha de un material difícil de describir pero están poderosa que puede impedir una Guerra.”
-¿La Paz?-Repuso Cosmo
-¿Y qué me dice usted muchacho?
- Pensando.
-Esa me la dijo el tío Gabriel- Comento Magaly.
-Por favor guarden silencio.-Musito el cíclope.
-Creo que mi compatriota tiene razón.
-¿Qué lazos tiene la paz para convertirse en cadena?
-Los sentimientos.-Murmuro Margarita.
-Les toco una difícil- Comento Patrick.
- Los sentimientos –Musito Cosmo- Pues siempre estarán involucradas el amor, la amistad, la alegría, la felicidad y bienestar.
-Estos sentimientos son más fuertes que los que crean la Guerra.-Agrego Edrian- ¿quién permitiría que un niño o niña sufriera la pena, la ira y el remordimiento? Son muy dolorosos.
-La guerra separa y la Paz reúne.
-Pero la paz es posible describirla, mi cadena no se puede describir.
-¿Es eso cierto?-Pregunto Patrick a Magaly.
-Si.
-Piensen en pequeño-Musito Margarita. Dandose la vuelta para caminar.
-Dije guarden silencio-Musito el cíclope.
-Creo que no se me ocurre nada.-Musito Ritz. Mirando a su compañero.
-Lo siento amigo, ni idea de la respuesta del enigma.
-Señor Cíclope, ¿ellos pueden pasar?-Consulto Patrick
-Si pero deberán volver y responder otro enigma.
-Quizás hubiesen respondido adecuadamente si, se hubiese dicho correctamente.-Musito Margarita.
Los cinco jóvenes caminaban ahora por el sendero de estatuas de arcilla y greda de Gárgolas.
-¿Quieres decir, que el cíclope se equivocó?-Consultaron los jóvenes.
-Recordé que el señor Mistral, decía “que era un sentimiento, no un antónimo”, o algo similar.
-¿Y cuál era la respuesta correcta?-Pregunto Patrick
-La amistad.-Repuso Magaly.
-¿El señor Mistral es el joven del auto rojo?-Pregunto Edrian
-El era mi tío Gabriel-Mostrando una fotografía del camafeo oculto en su pañoleta.-Estos eran mis padres. El tío Benjamín era un niño cuando mis padres me dejaron con ellos.
-Benjamín es el hermano menor, de Gabriel Mistral. El chico del auto rojo-Agrego Patrick
-Es un idiota.-Replico Margarita.
-Vaya, si Ben te oyera.
-Pero ¿por qué se refirió a ustedes como los “protegidos de Mistral”?-Pregunto Ritz
-Bueno yo fui entrenada por el Señor Gabriel, y hace seis meses el se convirtió en mi tutor, hasta el día del asalto. Y bueno vivo en la casa Mistral, porque mis padres lo decidieron tras fallecer.
-¿Y su tutor ahora es el tal Benjamín?-Consulto Edrian.
- ¿Por que tanto interés? Además ustedes se presentaron con un nombre falso ante nosotras ¿quiénes son en realidad?
-Pero no oíste que están bajo protección de testigos. Si ellos hablan pondrías en riesgo sus vidas.- Comento Magaly.
-No necesariamente necesitamos saber cuales son sus nombres reales. Como dice, Julieta en uno de sus monólogos que me viene a la mente: “No por cambiarle el nombre a la rosa, esta dejaría de emitir su fragancia.”-Acoto Patrick
-¿Romeo y Julieta?-Consulto Ritz.
- Si. Me encanta la literatura de Inglaterra y de Asia.
- Fue un buen argumento.-Repuso Magaly.-Pese a que no sé realmente quienes son, ha sido muy grato su compañía.
-¡¡¡Guau!!! Es la primera vez que una muchacha me halaga-Musito Edrian.- ¿Y tu Cosmo?
-Creo que también es mi primera vez.-Sonriente.
-¡¡Rayos que les dio!! ¿Que hay en el ambiente que me pone de malas?-Musito Margarita-Espero que no sea contagioso.-Caminando rápido.
Habían llegado al final de los senderos de Gárgolas y llegaron al centro del bosque de Librys, donde los árboles de pinos, abedules, rosales y araucarias se extendían hasta donde la luz de luna les dejaba ver. En el centro se encontraba cuatro pilares greco romanos y una estructura de una escalera de 6 escalones, que no conducía a ninguna entrada a templo o edificio. Después del tercer escalón se encontraba una plataforma. Todo era de color marfil y de material de mármol. En los barandales y escalones se encontraban ya algunos sentados o de pie en los pilares.
-Creo que somos los últimos.-Comento Cosmo- Preguntaré a alguien.
-Esperemos como el resto-Propuso Margarita, caminando hacia un lado buscando un árbol. Se acomodo y saco su manga con una pequeña linterna se puso a leer.
Mientras Patrick y Magaly se acercaban conversando amenamente.
Los jóvenes rusos se quedaron parados en un pilar libre y de reojo observaban a sus amigos.
Edrian se percato de una joven que se mantenía a distancia de todos, parecía que tenía problemas de salud. Se veía que sufría. Todos estaban preguntándose que le pasaba.
-Es una empática- Comento por lo bajo Cosmo a Edrian.
-¿Como te percataste de ello?
-Entre mas atención le ponen, más atormentada se ponen.
Un niño de unos trece años, de ojos grandes y negros, cabello rubio se les acerco traía una cámara en sus manos.
-Pueden ayudarme- Musito- Me llamo Nicolás Rodríguez, se molestan si les tomo una foto.
-No hay problemas.
-Eso si, deben dejar de sentir.
-¿Como dices?-Anonadados quedaron
-Bueno mi amiga Valery Pennintong sufre por ser empática, desde que nació, sentir los sentimientos ajenos la herén. Pueden posar junto a ella, sin sentir nada. Ni pensando.
-¿Es eso posible?-Consultaron incrédulos.
-Bueno cuesta, por ello, los requiero-Sonriendo- Se ve que al menos, lo intentarán.
-Bien hagámoslos de una vez. Rápido.-Replico Cosmo.
-¿Creen que el otro chico quiera?
-¿A quien te refieres?
-Al que esta con esas chicas, vinieron juntos.
-Bueno si le hablas el te dirá, no pierdes nada hablando.-Repuso Edrían
-La que lee me da miedo.
-No querrá posar, se ve que está entretenida con su libro.
Tras animarse el niño se acerco, Valery, se veía muy asustada, pero su amigo le tomo la mano, y la tranquilizo dándole un dulce. Magaly decidió las posiciones de cada uno, se dio cuenta que le encantaba tomar fotos a extraños.
Mientras de reojo Margarita observaba su entorno, no pudo evitarlo sentía el ambiente muy tenso y callado. Muchas personas la ponían nerviosa, además la espera le ofuscaba. Pese a que todos parecían estar allí por petición de la Organización de Magos de Naren. Para el resto esto parecía un camping.
Una joven de rasgos afro se encontraba limpiando su bumerang, sentada frente al umbral, otros chicos se encontraban en un debate frente a un notebook.
Un joven de cabellos azules estaba en el último escalón del umbral, se veía entusiasmado.
Otro trataba de ligarse a cuanta muchacha veía, un chico con acento español no podía evitar reírse cuando una chica de cabello negro azulino le respondió dándole una cachetada. El apenado joven trataba de salir airoso del asunto.
Un joven afro vestido con una chaqueta roja, pantalones de cuero, un chaleco antibalas, cubierto por una polera negra, más unas dagas tras un cinturón con hebilla de pirata. Estaba de pie junto a la joven Rita Schneider, quien se veía relajada con el compañero que tenía a su lado. El muchacho imponía que los galanes se mantuvieran lejos.
Rita, conjuro un poco de agua, y práctico manipulándola de una mano a otra.
Los hermanos Ansay estaban recostados en el pasto tras la escalera observando el cielo.
-Es muy raro esto.-Comento su hermana.
-Por lo menos, sabemos que no somos los únicos.-Comento guiñándole un ojo-¿Y te declaras a Andrew?
-Eso lo haré más adelante.
-¿Qué cobarde?
-¿Qué es eso?- Se escucho la voz del chico de cabello azul, que los miraba desde el ultimo escalón- Creo que es la hora vengan.-Los llamo.-Pónganse de pie.- Alejándose de su vista.
-¡Ya es hora!- Se oyó una voz ronca.
Un gran portal apareció ante la escalera, era muy brillante y pudieron ver su interior. Se veían otros escalones.
-Ingresen. El siguiente paso que darán será el que decida donde irán. Y prepárense que hay muchas sorpresas.
Los jóvenes se reunieron algunos se colocaron algo nerviosos pero se vieron contagiados por el aplomo del chico de cabellos azules que ya había ingresado al umbral de luz.
-¡¡¡Hey chicos esto es muy cálido!!!- Grito asomando la cabeza-Nos vemos en la salida.
Los ecos de sus pasos se disipaban.
Magaly seguía aferrándose al brazo de su amiga.


El chico no volvió a parecer, algunos muy tímidos subían con lentitud. Se destaco el joven afro que camino seguro entre ellos, segundos más tarde, Rita se animó a pasar por el umbral. Después continuaron los jóvenes rusos; seguidos por Nicolás y su amiga Valery; quienes se detuvieron ante la puerta, fue la afroamericana de cabello largo trenzado diviso primero y ellos la siguieron.
-No te separes de mi-Comento Nicolás a la muchacha que estaba aterrada.
-Vamos-Dijo Patrick-Yo cuidaré de ustedes.
Margarita hizo caso omiso y camino siguiendo a un tercer grupo de valientes.
En el cielo aparecieron las figuras de 16 personas que se encontraban surcando el sector en un círculo cerrado. Todos se encontraban con atuendos parcos, cubriendo su rostro con una máscara antigua hecha de madera.
-Bien- Musito uno de ellos- Cierren el Umbral todos los seleccionados han cruzado.
-Esperen- Musito una segunda voz- El cíclope dice que aún no se han reportado una alumna y un guía.
-Se les dio tiempo- Respondió una voz ronca- Cerremos el perímetro.
-Si fuera un alumno es perdonable, pero no se le debe perdonar al guía su falta.-Musito una cuarta voz esta pertenecía a una mujer
-La señora Miramar tiene razón, ¿Por cierto quién es el guía desubicado?-Respondió uno de ellos.
-Damián River.
-Ese tonto-Replico un quinto hombre, su voz era más cálida.-Sara me dijo que lo convenció. Y que se lo prometió a usted.-Comentándoselo a la señora Miramar.
-Lo hizo, pero bueno.-Mirando el centro del bosque. Todos clavaron su mirada en aquella dirección.
Una joven que corría frenéticamente por el sendero los detuvo en su conversación, sus ojos los diviso. Tardo en hablar, mientras recuperaba el aire. Su rostro demostraba un cansancio y sudor. Vestía un vestón rojo, una camisa blanca, con una cinta color rojo y
una falda gris tableada, calcetines y zapatos de colegio. Saco el vestón y lo dejo colgado en un abeto.
-Perdón señores aún tengo tiempo de dar la prueba.-Hablo al rato limpiándose el sudor de su rostro.
-Bienvenida ingresa al umbral.-Respondió la señora Miramar- ¿Eres Debra Sashay?
-Si, ¿Quién será mi profesor?
-Ingresa niña debemos cerrar el perímetro- Vocifero uno de los hombres. Indicándole el camino.
-Comprendo.
Camino dando grandes zancadas y brinco por los escalones.
-Una chica entusiasta-Musito la señora Miramar.-Señor Wattson, Señor Evergreen, Señor
Hendrix y Señor Vidal, perímetros Norte y sur. Señores Condell y Señor Rebolledo, los perímetros Oeste y Este.-Los hombres desaparecieron, quedando 8 personas con ella-
Luego me reuniré con ustedes, tengo que contactar a ese joven desobligado.-Sacando un celular.-Señora Madrid, Señorita Smithson, Señor Moriagada y Señores Fernández, perímetros intermedios-Cruzaron el umbral- Y por últimos señor Bernal, señor Bustamante y Señorita López, les encargo el perímetro aéreo necesito que oculten nuestras posiciones para los seres humanos que generalmente, transitan a estas horas por el lugar.-Los tres alzaron el vuelo.-Marcando el teclado.-Ese muchacho me oirá.-Agrego algo enfadada.
Una hora más tarde por el sendero caminaba lentamente una persona.
-Buenas noches-Musito un joven de unos 25 años, vestía su terno gris y un maletín negro. Saludaba a la Señora Miramar, que se encontraba caminando de un lugar a otro entre los escalones. El umbral ya había sido cerrado.
-Creó que prometió llegar unas dos horas antes ¿nos es así?
-Lo lamento, uno de mis hermanos se accidento en su paseo con mi madrastra.
-¡Por dios!
-No se preocupe. Quiso ser un vaquero gringo en su camping y ahora tendrá que pasar un mes con su pie enyesado en casa.
-Debió llamar.-Mirando tras de él-¿Algo esta mal?-Musito-Se encontró con el señor Cicerón.
-Si, pero no sentí nada raro en el ambiente.
-Bien cruce el Umbral, lo llevara al lugar indicado.
-Temo que me trae malos recuerdos prefiero caminar.
-Llega tarde y desobediente.
-Está bien.-Respondió aprisa. Temía un enfrentamiento con la mujer. El la respetaba demasiado pese a que no tenían lazo sanguíneo.
Camino arrastrando los pies por la escalera, el umbral volvió aparecer. El joven cruzo, diviso como se cerraba y la señora con un ademán de mano lo despedía. Se encontraba tenso.
Cuando Margarita se percato que ya no sentía la presencia de sus compañeros ni de su amiga, comenzó plantearse donde se encontraban. Habían sido separadas mágicamente, recordando la última conversación con su tutor.
-¡IDIOTA! ¡Cómo podré cuidarla si, son pruebas individuales!-Gritó para recuperar la calma.
Se encontraba cerca de un riachuelo, a 50 metros del umbral. El bosque estaba demasiado calmado, no se escuchaba nada. El viento era pesado, pero frío.
Con sigilo camino buscando, tratando de escuchar a alguien gritar su nombre.
-Debe haber una barrera de silencio y además deben haber colocado trampas.
Agudizo su vista y oído, algo se acercaba desde las alturas, cayó sobre ella, era un horrible, pálido, esquelético y apestoso vampiro. Deseaba morderle el cuello.
Logro escabullirse golpeándolo tres veces en la cabeza, se armo quebrando una rama, para usarla de estaca. Así que tras matar a la criatura, se coloco en movimiento.
Corrió por el riachuelo corriente arriba.
Diviso entre unas rocas a Magaly, la pequeña se enfrentaba a un furioso ogro que utilizaba un hacha como arma. Magaly se defendía lanzándole charcos de agua, luego utilizo las rocas.
Pero entonces sintió los filosos colmillos del vampiro sobre su cuello, Margarita rasgo con sus manos el rostro, clavándole los dedos. Dejándolo ciego, momentáneamente. Busco aprisa en su antebrazo encontrando el cinto que guardaba su puñal. El vampiro aún le daba pelea, pero ella, lo lastimo dando varios cortes. Tras evitar que le mordiera la mano, pudo acertarle una cortada en el cuello, degollándolo.
-Creo que es un alma en pena-Hablo detrás de ella, Ezra-Según he leído, debes quemar sus restos para que descanse en paz.- Pudo observa la hoja filosa del puñal. Margarita se detuvo en seco al identificarlo.
-No tengo tiempo, debo ayudar a mi amiga.-Buscándola con la mirada.
-Es una suerte encontrarte- Hablo él- Hace media hora llevo tratando de ubicar a mi hermana.
-¿A dónde te fuiste Magaly?-Volviendo a lastimar al vampiro- Un vampiro solo muere con la luz del día.-Mirando su muñeca, su reloj había desaparecido, o había olvidado colocárselo-Le dejaré tres estacas en su corazón.
Volvió a quebrar ramas, con su puñal les dio forma a las puntas.
-Probemos mi teoría.-Musito el joven, quien dio tres brisco y dándole una gran sorpresa
a Margarita, la fue, que incineró el cuerpo del malogrado vampiro.-Acerté.
-Gracias-Musito colocándose a metros de él.
Se escucho el grito de terror de una muchacha. Ambos se miraron y corrieron hacia la dirección del grito. Ezra se desvaneció en el trayecto. Margarita, concluyo que lo mismo le ocurrió a su amiga. Habían pasado la prueba, pero porque ella, aun seguía en ese lugar.
Ya no oía un grito sino varios y luego nada más.
Se estaba colocando nerviosa. Nuevamente sintió aquella energía que la perturbó justo minutos de conocer a los jóvenes rusos.
Emano de la nada un rayo de luz que la segó. La joven se elevaba del suelo.
-Han sido escogidos minuciosamente, han sido agrupados en pequeños equipos-Se escucho la voz ronca del umbral-Han aprobado su primera prueba. La siguiente cosiste en poder coexistir en compañía de otros como ustedes. Ingresaron individualmente y se retirarán con sus nuevos compañeros. Está prueba es la más compleja, difícil y larga. Durante un año deberán asumir misiones, superarlas y asumir las consecuencias de la convivencia.
Margarita quedo petrificada al oír las últimas palabras “…un año…”
-¡QUIÉN FUE EL TORPE QUE HACE ESTAS PRUEBAS!

Al acostumbrarse a la ausencia de la lucecita siete pares de ojos se observaban, dos señoritas muy bellas, una media 1,65 de cabello ceniza largo hasta la cintura, sus ojos eran negros y su piel era trigueña, seriamente miraba al resto. La otra de rasgos afroamericanos alta de cabello trenzado, de unos ojos grandes y negros de mirada tierna. Al centro del circulo un joven vestido en un traje gris de oficinista los observaba detenidamente, era Damian River, su cabello corto ojos negros y media 1,70.Los otros eran de contextura normal; se encontraba el chico de cabello celeste de ojos azules, su piel trigueña: a su lado se encontraba un chico muy rudo y serio de rostro, era de rasgos afro, pero de cabello blanco, ojos alargados y color negros de 1,80 cm. El joven de cabellos azules le sonrió: dos jóvenes que se agruparon para hablar en susurros, tenían rasgos similares, pues median lo mismo 1,80 cm y su color de pelo era de un tono rojizo anaranjado. Su color de piel eran distinto, uno de color marfil y de ojos cafés, el otro blanco muy pálido y de ojos color ámbar. Miraban a las jóvenes.
-Bien, creo que escogí muy bien a mi equipo-Vocifero el joven de traje gris-Mi nombre es Damian River, seré su guía durante un año. Según sus fichas este grupo esta conformado por cuatro extranjeros, que son Ted Oliveira Moriaga, de Sao Pablo Brasil,-Al chico afro, afirmo con la cabeza y saludo en silencio al resto-Luego los primos Cortes, Cesar de España y Poul Parker de New York, luego la señorita de Australia: Hope Welch Hahfman, ¿lo pronuncie bien?
-Si.-Replico tímidamente la joven
-Continuó la presentación luego están la señorita Debra Sashay Street que viene de la ciudad vecina Pharon y el joven Mateo Rooster quien vive en Naren. Bien como supongo que están cansados, seré mas breve, mañana es el café “HyP” a las afueras de la Universidad Alejandría 2. Todos guardaron silencios, escucharon una fuerte explosión y unas ramas crujían al contacto pesado de algo, pronto unos pasos rápidos y jadeos de cansancio, se hicieron cercanos, luego divisaron en la espesura del bosque que estaban siendo cercados por varias personas. Luego los crujidos de las ramas superiores y muchas hojas cayeron sobre ellos, volaban perdigones azules y pedazos de cristal, el pequeño grupo esquivo con leves rasguños. Mientras el pequeño Mateo, ágilmente escalo el tronco de un árbol y cayo un hombre de rasgos mayores de unos 40 años, contextura normal cabello corto azul, de ojos negros, de traje café y zapatos de charol, se encontraba en desastrosa facha, con rastros de una fuerte lucha, se escuchaba que Mateo se enfrentaba a alguien en la copa del árbol. Las muchachas se encargaron del herido, sus compañeros junto al guía comenzaban una lucha. El recién llegado reconoció al guía.
-River...destruyeron a tres novatos y Suany Mannetheder, su guía....
Mientras el joven brasileño lanzaba dardos y pequeñas puñales a los atacantes, los colorines, se encargaban invocando espadas de fuegos a dos enormes hombres de horribles rostros, la joven de cabellos cenizas invoco un cadena mágica para encadenar a la líder del grupo que identificó por lo complacida que se veía, se mantenía a distancia, pero intervino al ser contraatacada.
La joven afroamericana, saco un pequeño bumerang que lanzo por los aires directo a uno de los hombres.
-River, debes de cuidar a tu equipo sácalos del perímetro.-Vocifero pesadamente perdiendo el equilibrio-Todos deben irse, ya no es seguro este lugar.
-Mayer…no crees que es tarde para ello- replico Damian- Aunque se los ordene los brujos los seguirán, ¿Dónde están los demás guías y seguridad? ¿Dónde dejaste a tu equipo?,
- No alcance a llegar con ellos, respondí al llamado de Suany Mannetheder, ella falleció en mis brazos.
-Son muchos-Musito Ted-Señor ¿alguna idea?-Acercándose a proteger a las muchachas al verlas sobrepasadas con el enemigo.
-¿Alguno se arriesga?-Replico con ironía Damian.
De un brinco Mateo cayó sobre el campo de batalla. Estaba algo cansado y traía varias heridas en su cuerpo y brazos.
-Señor Rooster, deje de jugar,-Regaño Damian.
Cesar y Poul, realizaban un buen dúo y resguardaban al herido.
-Señor, ¿alguna salida subterránea?-Pregunto Poul.
Mateo tras golpear a un atacante se inclino como un felino ante su presa, atrayendo al enemigo, se disipo lentamente, para aparecer junto a sus compañeras, sentarse entre ellas, junto sus manos palma con palma y comenzó a susurrar en latín lentamente, el ambiente se puso tenso y una espesa niebla los rodeo pronto hizo lo mismo con el resto. Para hacerlos aparecer en medio del gran lago.
-Señor Rooster a la próxima piense sobre el puente-Nadando hacia la orilla.
Los otros solo atinaron a encogerse de brazos y nadar, con el pesado cuerpo del Señor Mayer que se encontraba inconciente.
En cuanto tocaron tierra, Hope, reunió ramas secas para una fogata. Todos empezaron a deshacer de las prendas mojadas, menos ella, pues extrañamente ya estaba seca su ropa. Se acerco a su compañera poso sobre ella sus manos que emanaron una energía de calor.
-Porque no dijiste eso antes-Pregunto intrigada Debra-Los muchachos se desvistieron…

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